RESUMEN Y PERSPECTIVA
F.
Fuenzalida enmarca su análisis dentro de una columna vertebral histórica, antes
de proponer su definición de comunidad, hace una revisión conceptual de lo se
entendía por comunidad en el siglo XIX y XX, nos habla de teorías
evolucionistas o prefabricadas, que limitaban su verdadera significación, caso
particular sería mencionar la sobrenfatización del pasado preincaico, su
idealización como « repositorio y célula
de la cultura quechua ».1, con copiosa literatura del tema, en
la que encuentra una fuerte distorsión de las instituciones sociales, por ejemplo, relacionar el intercambio de
trabajo o la tenencia comunal de tierras, con “comunismo primitivo”, o la
rotación de los oficios con una supuesta inclinación socialista, cuando en
realidad para el autor, estas manifestaciones encontraban sentido en las
funciones desempeñadas según el sistema político- religioso.
El autor con una suerte, de posición funcionalista, busca la comprensión de
la comunidad como una institución viviente, en proceso de cambio, y no como un
residuo pre europeo; en el cual, es producto de una reconceptualización de las
relaciones campesinas en diversos factores: económico (mano de obra,
administración), política (lealtad a la corona), ideológico (difusión de la
religión y valores por los cuales la conquista fue racionalizada), etc., la
comunidad –anteriormente llamada reducción o común de indios-, fue creada para
satisfacer todos esos requerimientos, en resumidas cuentas la comunidad
indígena tiene matriz colonial, porque surgió de la desestructuración y de la
restructuración de la estructura social, síntesis de los planteamientos
hispánicos con la cosmovisión indígena.
Un caso para comprender la perspectiva del autor, sería mencionar el tema
del “ayllu”, existen si bien es cierto, gran número de artículos polémicos,
sobre los problemas de la identidad entre el ayllu y el matri- clan; Fuenzalida
lo define como grupo territorial, localizado, no exogámico,que pudo, en tiempos pre-
europeos, haber sido un grupo corporado y localizado de parentesco2.
El autor reafirma su postura funcionalista, manifestando que la comunidad comprende
un conjunto de estructuras organizadas, cito: « es un compuesto construido de partes yuxtapuestas, y el producto de
un laborioso y no siempre exitoso proceso de unificación entre socios no
siempre advenidos… »3, y que aparecen controlando porciones desiguales de recursos, nos dice
también que existen en todos los Andes Centrales con nombres distintos; en
tiempos históricos las sayas han sido utilizadas por la administración colonial
como unidades para la alocación de impuestos y como sub-unidades, dentro de la
comunidad, para su recolección; lo que en un comienzo eran particiones
territoriales duales, que correspondían a su cosmovisión, se sobre entiende,
que la saya como estructura organizacional cambió de función, para tomar
partido de ella en la colonia.
Por último, podríamos aseverar que actividades como la mita y la minka,
eran trabajos que se realizaban en favor del sol, y del Estado, respectivamente,
es decir comprendidas bajo su sistema político- religioso; como institución,
pasaron a ser trabajos impuestos en la colonia o durante el virreinato, en
beneficio de particulares, encomenderos, o de la misma corona (mita minera,
mano de obra, cultivo de campos, entre otros.)
1 Cita textual de Fuenzalida p 220. Kubler, p. 409, 1946
2 Hacienda, comunidad y campesinado en el Perú, compilador José Matos Mar,
IEP ediciones, 1976; Estructura de
la comunidad de indígenas tradicional – F. Fuenzalida, p 242
3 p 247
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