jueves, 23 de enero de 2014

Estructura de la comunidad de indígenas tradicional – F. Fuenzalida


RESUMEN Y PERSPECTIVA

F. Fuenzalida enmarca su análisis dentro de una columna vertebral histórica, antes de proponer su definición de comunidad, hace una revisión conceptual de lo se entendía por comunidad en el siglo XIX y XX, nos habla de teorías evolucionistas o prefabricadas, que limitaban su verdadera significación, caso particular sería mencionar la sobrenfatización del pasado preincaico, su idealización como « repositorio y célula de la cultura quechua ».1, con copiosa literatura del tema, en la que encuentra una fuerte distorsión de las instituciones sociales,  por ejemplo, relacionar el intercambio de trabajo o la tenencia comunal de tierras, con “comunismo primitivo”, o la rotación de los oficios con una supuesta inclinación socialista, cuando en realidad para el autor, estas manifestaciones encontraban sentido en las funciones desempeñadas según el sistema político- religioso.

El autor con una suerte, de posición funcionalista, busca la comprensión de la comunidad como una institución viviente, en proceso de cambio, y no como un residuo pre europeo; en el cual, es producto de una reconceptualización de las relaciones campesinas en diversos factores: económico (mano de obra, administración), política (lealtad a la corona), ideológico (difusión de la religión y valores por los cuales la conquista fue racionalizada), etc., la comunidad –anteriormente llamada reducción o común de indios-, fue creada para satisfacer todos esos requerimientos, en resumidas cuentas la comunidad indígena tiene matriz colonial, porque surgió de la desestructuración y de la restructuración de la estructura social, síntesis de los planteamientos hispánicos con la cosmovisión indígena.


Un caso para comprender la perspectiva del autor, sería mencionar el tema del “ayllu”, existen si bien es cierto, gran número de artículos polémicos, sobre los problemas de la identidad entre el ayllu y el matri- clan; Fuenzalida lo define como  grupo territorial, localizado, no exogámico,que pudo, en tiempos pre- europeos, haber sido un grupo corporado y localizado de parentesco2.

El autor reafirma su postura funcionalista, manifestando que la comunidad comprende un conjunto de estructuras organizadas, cito: « es un compuesto construido de partes yuxtapuestas, y el producto de un laborioso y no siempre exitoso proceso de unificación entre socios no siempre advenidos… »3, y que aparecen controlando porciones desiguales de recursos, nos dice también que existen en todos los Andes Centrales con nombres distintos; en tiempos históricos las sayas han sido utilizadas por la administración colonial como unidades para la alocación de impuestos y como sub-unidades, dentro de la comunidad, para su recolección; lo que en un comienzo eran particiones territoriales duales, que correspondían a su cosmovisión, se sobre entiende, que la saya como estructura organizacional cambió de función, para tomar partido de ella en la colonia.

Por último, podríamos aseverar que actividades como la mita y la minka, eran trabajos que se realizaban en favor del sol, y del Estado, respectivamente, es decir comprendidas bajo su sistema político- religioso; como institución, pasaron a ser trabajos impuestos en la colonia o durante el virreinato, en beneficio de particulares, encomenderos, o de la misma corona (mita minera, mano de obra, cultivo de campos, entre otros.)


Cita textual de Fuenzalida p 220. Kubler, p. 409, 1946
Hacienda, comunidad y campesinado en el Perú, compilador José Matos Mar, IEP ediciones, 1976; Estructura de la comunidad de indígenas tradicional – F. Fuenzalida, p  242
3  p 247


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